Cadena del Interior

viernes 12 julio, 2024

El presidente vuelve a la provincia y Rodriguez Saá se alinea con el Kirchnerismo

63 días después de su paso por San Luis y de dos viajes del gobernador a la Casa Rosada, se reencontrarán el día que cumple años la ciudad más anti K. Las viviendas que hace la Nación en San Luis están sospechadas de falta de transparencia.

De mantener durante años a la provincia aislada del concierto nacional, Alberto Rodríguez Saá pasó sin escalas a las relaciones directas con el kirchnerismo a través del alineamiento incondicional detrás de la vicepresidenta y con un lugar en la mesa del gabinete de Alberto Fernández que ocupa Ayelén Mazzina.

Este jueves el gobernador oficiará de anfitrión por segunda vez en dos meses. El 28 de septiembre lo llevó al Hospital Ramón Carillo para que el presidente con su investidura le “prendiera la luz” y lo hiciera conocido al centro de salud que deja boquiabierto con su arquitectura, pero no termina de atender las necesidades de los puntanos. Ese día firmaron convenios por $31.900 millones para obras.

Después Rodríguez Saá pasó dos veces por la Casa Rosada. El 10 de octubre para aplaudir la asunción de la ministra de Mujeres, Géneros y Diversidad y el 8 de noviembre fue otra vez a Balcarce 50 para contarle que San Luis será sede en 2026 del Mundial de Pelota Vasca.

Rodríguez Saá convirtió a San Luis en un destino amigable para el gabinete K. Casi todos los ministros pasearon por la provincia.

Esta vez el presidente viene a Villa Mercedes, la ciudad más anti K de San Luis. Es un distrito electoral adverso donde el kirchnerismo nacional y provincial que se referencia en el gobernador viene repitiendo derrotas.

Se mostrarán justo el día que la ciudad cumple 166 años. Lo único que trascendió es que la ceremonia será a las 10:45.

Alberto Fernández entregará un barrio que se levantó con financiamiento del Tesoro nacional y dejará expuesto a Rodríguez Saá que al retomar en 2015 las riendas del Gobierno sepultó la política de estado estrella de la Provincia: el plan de vivienda sociales.

En ninguno de los cuatro mandatos desarrolló un programa habitacional. Todo lo contrario: cada vez que asumió reorientó los recursos del presupuesto provincial, inclusive la plata del Fonavi que tiene fin específico no se usó para edificar.

A medida que subió el gasto en funcionarios políticos se vació el presupuesto de vivienda. Hoy el Gobierno tiene una secretaría, con rango de ministerio, pero los fondos para la construcción son los que baja la Casa Rosada.

Es decir las pocas casas que se hacen en San Luis corren por cuenta de la Nación.

El signo distintivo de la gestión de Rodríguez Saá es la falta de transparencia en cada uno de los actos y las adjudicaciones de casas no son la excepción.

En esta oportunidad como en anteriores entregas se desconoce la identidad de los beneficiarios quienes son notificados pocas horas antes y se les exige que no compartan la información. No han sido publicados los nombres en el Boletín Oficial o en un medio gráfico (El Diario de la República) como ocurría en gobiernos anteriores.

Las sospechas cobran entidad porque la gestión de Rodríguez Saá ha beneficiado a gente que no cumplía con todos los requisitos. Dicho de otro modo, accedieron porque son amigos del poder.

Tampoco se informa y se permite el acceso a todos los medios.

En definitiva el gobernador no se siente cómodo en estos actos donde los adjudicatarios dejan su emoción materializada en lágrimas y abrazos a la humanidad del gobernante. De hecho Rodríguez Saá prefería la presencia del presidente en el acto de inauguración del Teatro Club Social. En su momento lo invitó, pero no vino.

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