Cadena del Interior

viernes 14 junio, 2024

Récord con ajuste: San Luis recibió $310 mil millones en cinco meses

El monto de las transferencias no tiene antecedentes; el discurso de que la Provincia no tiene fondos se hace añicos. Solo en mayo se giraron $109 mil millones, el doble que el mes anterior. Sin embargo, Poggi licua sueldos. 

Los números son irrefutables, lo que hace aún más incomprensible la obsesión del gobierno provincial de aferrarse a un ajuste y una licuación de salarios que sume en la pobreza y la de-sesperanza a miles de puntanos que ven cómo no pueden llegar a fin de mes. Según datos oficiales, de enero a mayo de este año San Luis ha recibido más de $300 mil millones de Nación en concepto de coparticipación, lo que se inscribe en un monto récord. Sin embargo, los sanluiseños ven poco y nada de esta catarata de recursos federales.

El desglose refleja que solo en mayo por coparticipación nacional se recibieron casi $109 mil millones, lo que implicó el doble del mes anterior y una variación para igual período de 2023 del 372 por ciento. Fue el mes con mayor diferencia porcentual en comparación a lo ocurrido en 2023. Pero eso no implica que la transferencia de recursos no haya sido generosa en lo que va de 2024, ya que acumula un promedio de 249 por ciento de crecimiento.

Un análisis pormenorizado resulta ilustrativo para entender  la magnitud de los recursos que han sido transferidos, ya que solo en los giros del gobierno central por financiamiento educativo se recibieron en mayo casi 8 mil millones, lo que hace un total en lo que va del año de más de 16 mil millones, contra 9 mil millones para igual período.

Ante esta disponibilidad de fondos aportados por Nación, resulta irrisorio que el Ejecutivo puntano anuncie con bombos y platillos un plan de obras públicas (“Construyendo con tu Pueblo”) por unos $7 mil millones. Además, el Estado puntano le extrae el 50 por ciento de los recursos a los municipios.

Pero quizá lo más dramático en este contexto resulta ser que el gobernador Claudio Poggi mantiene una política salarial absolutamente insuficiente que no puede, ni por asomo, amortiguar la enorme pérdida de poder adquisitivo de los salarios, con una inflación acumulada en los últimos meses que supera el 100 por ciento y que licua haberes como un helado tirado en el pavimento.