Cadena del Interior

jueves 18 julio, 2024

La Corte Suprema dejó firme la condena contra Nahir Galarza

Así recién quedaría libre a los 54 años de edad. La joven deberá cumplir la pena de prisión perpetua por el crimen de su novio.

Nahir Galarza se quedó sin chances. Después del rechazo de la Corte Suprema de Justicia al recurso extraordinario federal que había presentado su defensa para insistir en su inocencia, la joven deberá cumplir su condena de prisión perpetua, que recibió luego de ser acusada por el crimen de su novio Fernando Pastorizzo, ocurrido en 2017.

Galarza tenía 19 años al momento del crimen; recién podría dar por cumplida la sentencia en 2052, a sus 54 años.

El máximo tribunal no hizo lugar este martes al recurso de los defensores y dictaminó que la condena a perpetua contra la joven por el delito de “Homicidio calificado por el vínculo” es correcta.

La resolución fue firmada por los jueces Ricardo Lorenzetti, Juan Carlos Maqueda y Horacio Rosatti.

Esta era la última oportunidad que tenía la defensa para evitar que su cliente tuviera que cumplir la pena máxima por asesinar a su pareja en Gualeguaychú, Entre Ríos.

En el último tiempo, la joven estuvo en boca de todos los medios por la publicación de su película en la plataforma Amazon Prime Video.

La misma generó críticas, no solo porque volvió a reflotar la historia, sino también porque la película recrea cómo fue el crimen desde el punto de vista de Nahir.

El crimen

Según establecieron los magistrados, “se acreditó que Galarza y Pastorizzo circulaban en un ciclomotor conducido por el joven, cuando la joven extrajo de entre sus prendas un arma de fuego tipo pistola calibre 9 mm y disparó contra Pastorizzo por la espalda, generando que la víctima cayera al piso y, en esa posición, y ya de frente, efectuó un segundo disparo con claras intenciones de menoscabar la vida de Pastorizzo, porque dichas balas tuvieron orificio de entrada y de salida, produciendo una lesión broncopulmonar derecha, ocasionándole el deceso momentos después”.

Nahir volvió caminando a su casa y guardó la pistola de su padre. “Con frialdad calculada”, señaló el tribunal, envió mensajes por WhatsApp al celular de Fernando. “¿La podés cortar? ¡Ya te dije que no me vi con nadie!”, escribió. Para los jueces, “indudablemente” pretendía no se sospechara de ella.

Apenas apareció el cadáver de Fernando, en Instagram publicó: “5 años juntos, peleados, yendo y viniendo, pero siempre con el mismo amor. Te amo para siempre, mi ángel”.

En la causa declaró como testigo. Había sido la última en ver al joven con vida. Dijo que solo pasó por la casa de su novio porque se olvidó el celular. Un rato después, fue con su padre y un abogado a la fiscalía. “Yo lo maté”, dijo. En el juicio oral, habló de un disparo accidental cuando Fernando quiso sacarle el arma. En 2022, luego del juicio, acusó a su padre de haberlo matado.

Tras el juicio oral, la Cámara de Casación de Concordia reanalizó las pruebas en julio de 2019 y ratificó la condena. La defensa acudió ante el Superior Tribunal de Justicia de Entre Ríos, que rechazó la queja. Solo le quedaba intentar suerte en la Corte Suprema. Sus chances eran escasas.